Las Américas desmantelan la delincuencia del socialismo del siglo 21

Carlos Sánchez Berzaín entrevistado por Marino Ambía Vivanco: Estamos desmantelando el legado del castrismo que convirtió a América Latina en un grupo de narcoestados. Durante este siglo el socialismo del siglo XXI, simple extensión de la dictadura cubana, instaló en Venezuela, Nicaragua, Bolivia y Ecuador (de Correa) regímenes que entregaron el poder al crimen organizado. Protegieron y utilizaron al Tren de Aragua y a los carteles para penetrar y desestabilizar a las democracias vecinas, mientras la impunidad constitucionalizada convertía el delito en vía rápida de enriquecimiento.

La captura de Maduro en Venezuela, el giro en Colombia, la ofensiva de Noboa con el Comando Sur en Ecuador, la acción de Fujimori en el Perú, de Kast en Chile y los cambios en Argentina y Paraguay demuestran que el aparato delictivo está siendo desmontado. El Escudo de las Américas no es sumisión: es la decisión de devolver el crimen al lugar que le corresponde —bajo la ley— y devolver la política a la gente honesta. Sin seguridad jurídica y ciudadana no hay desarrollo; sin Estado de derecho solo hay miseria y dependencia.

En Bolivia el presidente Paz aún no ha tomado el poder real y en Brasil la protección al crimen organizada por Lula sigue siendo el principal obstáculo, pero el cerco regional se cierra. Debemos abandonar el discurso antiimperialista que ha servido de escudo a estos narcoestados: la evidencia —Cuba en la miseria, Venezuela destruida, Bolivia sin gas— mata esa narrativa. Solo restaurando la moral social, donde el éxito se logre con trabajo, esfuerzo y respeto a la ley, recuperaremos la región.