Esperanza de cambio en Bolivia con posesión de Rodrigo Paz
Carlos Sánchez Berzaín entrevistado en NT24: Este sábado Bolivia vivirá un momento histórico con la posesión de Rodrigo Paz como presidente electo, marcando el fin de más de dos décadas de una dictadura. Al acto asistirán cinco mandatarios de la región y más de 50 delegaciones internacionales, entre ellas representantes del Departamento de Estado de Estados Unidos. La ceremonia simboliza el inicio de una transición política que se espera busque reconstruir la institucionalidad democrática del país.
El nuevo gobierno asume en un contexto crítico. Bolivia enfrenta una profunda crisis institucional, política y económica tras años de concentración de poder. Se estima que existen más de 300 presos políticos y más de 28.000 exiliados reconocidos por la ONU. La falta de independencia judicial, la manipulación del poder y el debilitamiento del Estado de derecho han generado un escenario de desconfianza y parálisis. La población espera que el cambio no sea solo de gobierno, sino de sistema.
Uno de los principales retos de Rodrigo Paz será restaurar los elementos esenciales de la democracia, modificando el marco jurídico que, según analistas, permitió los abusos del régimen anterior. Se prevé una revisión profunda de las leyes que han consolidado la persecución política y la impunidad. La expectativa ciudadana se centra en el restablecimiento de la libertad, la justicia independiente y la reconstrucción económica.
En materia internacional, el nuevo mandatario busca reposicionar a Bolivia en la legalidad y el cumplimiento de convenios globales, especialmente en la lucha contra el narcotráfico. El país fue catalogado como un “narcoestado” durante la administración anterior, debido a la expansión de los cultivos ilegales de coca y la expulsión de organismos de cooperación como la DEA. Paz pretende revertir esta situación mediante la cooperación con Estados Unidos y otros aliados.
El inicio de esta nueva etapa podría representar para Bolivia una oportunidad de redención institucional y económica. Sin embargo, el proceso de reconstrucción será complejo y requerirá tiempo, consenso político y respaldo internacional. La mirada del continente está puesta en La Paz, donde comienza un intento de restaurar la democracia tras más de veinte años de dictadura y deterioro institucional.
