Politólogo Carlos Sánchez Berzaín señala las falsedades del “libro blanco” del régimen Ortega-Murillo

(Lamesaredonda.net) El politólogo boliviano Carlos Sánchez Berzaín, director del Interamerican Institute for Democracy analizó el “libro blanco” que el pasado 25 de mayo presentó el régimen de Daniel Ortega para dar a conocer sobre su “singular” estrategia en el manejo de la pandemia del COVID-19 en Nicaragua.

En entrevista con La Mesa Redonda, el experto mencionó las falsedades que revela el documento al que a la vez tildó de “propaganda” del régimen Ortega-Murillo.

“El libro blanco es simplemente un instrumento de propaganda del régimen de Daniel Ortega para responder a los señalamientos internacionales y nacionales respecto al mal manejo y al alto nivel de peligrosidad de la crisis del coronavirus”, dijo.

Sánchez Berzaín, manifestó que en el contexto de la pandemia, la dictadura de Ortega está cometiendo nuevos delitos y nuevos abusos en Nicaragua, que se ven reflejados en el “libro blanco” cuyos puntos que “están fuera de toda credibilidad”.

El politólogo mencionó: “Por ejemplo, él dice que Nicaragua estaba bien preparada para la lucha contra el COVID-19 y hace una referencia política que desde que Ortega está en el poder en el 2007 el Ministerio de Salud se ha preparado para la pandemia porque han equipado el sistema de salud. Los nicaragüenses saben que eso no es cierto”.

Explicó que en Nicaragua, por el contrario, el sistema de salud ha sido deteriorado, no tiene las condiciones para atender a la población; e incluso se ha “destrozado la capacidad médica”.

 

“En Nicaragua falsifican los datos, dan información equivocada, y tratan de hacer propaganda con esto”, afirmó.

Otro punto del libro que para el boliviano carece de veracidad es sobre que “en Nicaragua se habían tomado medidas preventivas sobre la transmisión del virus, que tienen mecanismos de respuesta ante el riesgo, que tienen protocolos de preparación, que el MINSA busca los nexos epidemiológicos de cada persona, y eso tampoco resulta verificado (…) En Nicaragua no se están haciendo las suficientes pruebas, porque no tienen con qué”, sostuvo.

Asimismo, Sánchez Berzaín indicó que es “otra falsedad” que el régimen orteguista asegure que la pandemia “está bajo control en Nicaragua”.

“El mundo está preocupado porque Nicaragua se puede convertir en un foco de explosión de la pandemia a nivel regional por el mal tratamiento que incursiona en la comisión de delitos contra la salud y de los nicaragüenses, y de delitos contra la humanidad de la manera como la dictadura de Ortega está manejando el tema”, criticó.

A juicio del experto, el libro del régimen “da datos que no son verificables y que en general son falsos”.

Funcionarios sancionados “son delincuentes”

Sobre las recientes sanciones que el Departamento del Tesoro aplicó a dos funcionarios del régimen por “apoyar la corrupción” de Ortega. Sánchez Berzaín manifestó que los designados, en este caso el general Julio Avilés y el titular de Hacienda, Iván Acosta “no son políticos, son delincuentes”.

Al respecto, Sánchez Berzaín explicó que la prueba más avanzada de eso son los procesos internacionales que en el marco de la Convención de Palermo se llevan a cabo en tribunales de Nueva York y de la Florida, donde Nicolás Maduro “el usurpador venezolano” está acusado de narcotráfico y otros delitos. “Nicaragua está en el mismo paquete porque los delitos que comete Ortega, Murillo y su grupo están señalados desde hace rato por la comunidad internacional en ese mismo de delincuencia organizada internacional”.

“Nicaragua forma parte de los narcoestados que están traficando y haciendo del narcotráfico el instrumento antidemocrático. Nicaragua tiene permanentes violaciones de derechos humanos, como práctica habitual de su forma de gobierno. Lo que hace Estados Unidos es establecer sanciones a nivel internacional, pero esos son señalamientos cumpliendo las leyes de que no pueden tener ningún tipo de trata con criminales”, expuso.

Empresarios también podrían ser sancionados

Sánchez Berzaín además apuntó que en la “lista de criminales e indeseables” de los países que han aplicado sanciones a funcionarios orteguistas, también podrían figurar personajes de la empresa privada nicaragüense por el hecho de estar sosteniendo a un régimen que tortura, que mata, y que miente, y sigue matando ahora con el tema del coronavirus.

“Eso va a seguir (las sanciones), porque hay mucha más gente tanto de los mandos policiales, militares, como en las esferas del régimen de Ortega, y en la empresa privada nicaragüense que están bajo esas sospechas y los van a ir señalando en esta lista que es la de los criminales e indeseables”, aseveró.

Finalmente, el politólogo sostuvo que Nicaragua está cautiva de un sistema transnacional que se llama “castrochavismo” y es lo que sostiene a Ortega. Por lo que recomendó al pueblo nicaragüense a persistir en la resistencia cívica y social, en la denuncia y buscar la unidad del pueblo nicaragüense para tratar de separar del poder a la “dictadura electoralista”.

“No es bueno pensar que Estados Unidos puede ser el salvador de las cosas internas como una intervención armada, eso no va a pasar… Nicaragua debe persistir en la resistencia civil, en la unidad nacional con claridad con elecciones en las que el régimen no maneje las elecciones y no participe el dictador. Nicaragua está cerca de un punto de quiebre”, advirtió.

“La primera tarea de la oposición es demostrarles a los nicaragüenses que son una oposición de verdad, que se quiten la sombra de ser una oposición funcional. Unidad hasta sacar al dictador, cambiar las reglas del juego, y escuchar al pueblo, miren lo que el pueblo está pidiendo”, instó el boliviano poniendo como ejemplo lo ocurrido en su país, con la salida de Evo Morales.