La propiedad privada es la base de la libertad

Carlos Sánchez da las conclusiones en el Foro “Restitución de la propiedad privada en Venezuela” celebrado en la sede del IID el 19 de agosto de 2026. Si entendemos que la libertad consiste en la capacidad de decidir sobre nuestra propia vida, debemos asumir también que la propiedad privada es uno de sus principales soportes. No puede existir autonomía real cuando el Estado tiene la facultad de disponer de nuestros bienes, de limitar arbitrariamente su uso o de despojarnos de aquello que legítimamente hemos construido. La propiedad privada no es solamente un principio económico: es un límite al poder y una garantía frente a cualquier intento de convertir la libertad individual en una concesión del gobernante. Por eso, cuando defendemos la democracia, debemos defender también el derecho a usar, disfrutar y disponer de nuestros bienes, dentro de la ley y con la responsabilidad que acompaña a toda libertad.

En Venezuela, la recuperación de la democracia tendrá que incluir, necesariamente, la restitución de los bienes que fueron confiscados, expropiados o usurpados, porque devolver la propiedad significa devolver capacidad económica, confianza y autonomía a los ciudadanos. No podemos reconstruir una sociedad libre sobre el despojo ni pretender recuperar el aparato productivo sin restablecer las garantías que permiten invertir, trabajar y producir. La restitución de la propiedad privada debe ocupar un lugar central en cualquier programa de transición: no como una concesión política, sino como un acto de justicia y como una condición indispensable para reconstruir la libertad y la democracia.