Escudo de las Américas, unión de las democracias contra el crimen

Carlos Sánchez Berzaín entrevistado por Nivar Hevía y Vaca: La reciente cumbre celebrada en Miami parte de una iniciativa geopolítica que busca redefinir la seguridad en el continente: el llamado “Escudo de las Américas”. Esta coalición, impulsada por Estados Unidos y respaldada por aproximadamente 17 países —12 de cuyos presidentes participaron en la reunión— tiene como objetivo principal enfrentar el avance del crimen organizado transnacional que, según sus promotores, ha penetrado la política y amenaza la estabilidad de las democracias del hemisferio.

La expansión del sistema político impulsado desde Cuba y financiado durante años con los recursos petroleros de Venezuela ha contribuido al surgimiento de varios regímenes y dictaduras en la región, además de estructuras estatales vinculadas al narcotráfico y al crimen organizado. Esta dinámica ha facilitado fenómenos como la migración forzada, el narcotráfico, el tráfico de personas y la injerencia criminal en procesos políticos y electorales.

Frente a este escenario, Estados Unidos ha decidido adoptar una estrategia más directa para enfrentar estas redes, combinando presión política, operaciones contra el narcotráfico y alianzas regionales. La iniciativa plantea que la seguridad y la prosperidad económica de las Américas dependen de desmontar las estructuras criminales que operan desde algunos gobiernos o con su protección. Países como El Salvador, Ecuador, Paraguay, Argentina, Panamá y República Dominicana aparecen entre los que impulsan esta cooperación para combatir el crimen organizado y fortalecer sus instituciones.

El “Escudo de las Américas” marca así un nuevo eje de alineamiento en el continente: por un lado, los gobiernos que priorizan la lucha contra el narcoterrorismo y el crimen transnacional; por otro, aquellos acusados de tolerar o facilitar estas redes. En ese contexto, la iniciativa busca consolidar una agenda regional que combine seguridad, transparencia y cooperación económica, bajo la premisa de que solo eliminando el poder del crimen organizado será posible abrir un nuevo ciclo de estabilidad y prosperidad para el hemisferio.