Qué cambiará en Bolivia con el nuevo presidente: ¿Será Jorge Quiroga o Rodrigo Paz?
(PanamPost) «El tema no es quién gana, sino qué hace el que gana», sostiene el politólogo y director del Interamerican Institute for Democracy, Carlos Sánchez Berzain, en entrevista con PanAm Post
Este domingo 19 de octubre Bolivia elige en segunda vuelta a su nuevo presidente entre el senador Rodrigo Paz y el exmandatario Jorge ‘Tuto’ Quiroga, dos candidatos que se mueven entre el centro y la centroderecha que prometen poner fin a dos décadas de socialismo, tras el estrepitoso fracaso de los abanderados de la izquierda que no lograron pasar al balotaje. Y aunque en teoría esto significa un cambio de rumbo para el país con la inevitable salida del poder del MAS, en la práctica puede que la pesadilla aún no haya terminado.
La tentación de apostar por un cambio cosmético que garantice la estabilidad al nuevo gobierno es grande, ya que implementar las reformas profundas que requiere la nación puede poner en peligro la gobernabilidad, ante las amenazas de desestabilización en las calles por parte de la oposición comandada por un lado por Evo Morales y por el otro por Luis Arce. «El tema no es quién gana, sino qué hace el que gana», sostiene el politólogo y director del Interamerican Institute for Democracy, Carlos Sánchez Berzain, en entrevista con PanAm Post.
De acuerdo con el análisis del abogado boliviano exiliado como consecuencia de la persecución en los últimos años en su país, para que Bolivia avance hacia un sistema democrático que deje atrás el narcoestado socialista es necesario que el nuevo presidente se aparte por completo del continuismo, sepultando el Estado plurinacional impuesto desde la llegada de Morales a la Presidencia, y preservado por sus sucesores, incluso por la presidente interina Jeanine Áñez, que según explica el entrevistado, no se atrevió a dar ese paso y terminó pagando las consecuencias.
«El presidente que sea electo el domingo tiene solo dos opciones: tiene la opción del continuismo, o sea, ser el cuarto presidente del Estado Plurinacional, que es un satélite del sistema dictatorial del socialismo del siglo XXI; y ser el cuarto presidente del Estado Plurinacional quiere decir ser el jefe del narcoestado, ser el protector de la corrupción, quedarse con la Constitución del Estado Plurinacional y tratar de presentar algún tipo de matices que lo diferencien. El primer presidente jefe de Estado del Estado Plurinacional no República es Evo Morales, la segunda fue la señora Áñez –transitoria, interina– y el tercero fue Luis Arce. Si se mantiene el sistema, Paz o Quiroga, el que llegue, es el cuarto jefe del narcoestado boliviano. La otra opción es la opción del cambio. ¿Qué quiere decir el cambio? Restablecer la Constitución de la República, la de 1994. Se puede hacer con un solo decreto presidencial del presidente que llegue. No necesita firma sino de un secretario. Y con eso empieza un proceso de cambio, pero este proceso es el más difícil. Más fácil es quedarse en el sistema».
Bolivia necesita un estadista como Lenín Moreno
Sánchez Berzain pone como ejemplo el caso del expresidente Lenín Moreno en Ecuador, que tras llegar al poder con el respaldo de Rafael Correa, decidió romper con su mentor político y transitar el difícil camino de la institucionalización y reconstrucción del país, lo que permitió poner fin al sistema correísta. «Estamos esperando un Lenín Moreno, o si quiere ponerlo en versión religiosa, un San Pablo, y cualquiera de los dos puede ser», subraya refiriéndose a Jorge Quiroga o Rodrigo Paz, a quienes critica sus campañas por enfocarse en temas irrelevantes que se enmarcan dentro del discurso progresista y promesas económica que el actual sistema no les permitirá cumplir.
«Bolivia lo que necesita es un estadista con visión de que el único camino es el retorno a la democracia, y puede ser Paz o puede ser Quiroga. Lamentablemente yo solo he escuchado dos atisbos de aquello: el día que ganó la primera vuelta, Paz dijo: ‘Bolivia ha votado no solamente por un cambio de gobierno sino por un cambio de sistema’. ¡Maravilloso! Pero después no volvió a hablar demasiado sobre el tema. Y en un momento Quiroga dijo: ‘Hay que reformar la Constitución’. Está equivocado en el término reforma, lo que tiene que hacer es reinstalar la Constitución de la República».
La influencia de Venezuela en Bolivia y la región
Los acontecimientos en la región podrían influir en Bolivia para que el nuevo presidente se atreva a llevar a cabo los cambios profundos que el país necesita. Considerando al actual sistema boliviano como un narcoestado y el hecho de que el país andino ha sino una «dictadura satélite» de Venezuela, Carlos Sánchez Berzain sostiene que con el despliegue militar que el Gobierno de Estados Unidos tiene en el Caribe para combatir el narcotráfico, con el foco puesto sobre el Cartel de los Soles, Washington también podría apuntar hacia Bolivia.
«Lo que pase en Venezuela determina el futuro de las dictaduras de Cuba, Nicaragua y Bolivia, pero también determina el futuro de los gobiernos paradictatoriales, gobierno en democracia que le deben haber llegado al poder al socialismo del siglo XXI y que le sirven, son gobiernos sirvientes: México con López Obrador y ahora con Sheinbaum, Lula en Brasil, Petro en Colombia, en Honduras la señora Castro y en Chile, en todo menos en el tema venezolano, Boric».
