Lula opera como jefe de las dictaduras castrochavistas y no como Presidente de Brasil

 

Carlos Sánchez Berzaín entrevistado por Marcelo López Masia en AmericanoMedia: Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua forman una estructura de crimen organizado internacional, además de ser narcoestados. Financian campañas electorales para establecer gobiernos castrochavistas en países democráticos. Lo han logrado con López Obrador en México, con Petro en Colombia, con Castillo en Perú -que ha dejado de ser presidente por su autogolpe- con Boric en Chile y lo acaban de lograr con Lula en el Brasil.

Entonces existen dos clases de gobiernos que apoyan el sistema antidemocrático, el primero el grupo de dictaduras Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua y el segundo grupo de gobiernos paradictatoriales en países democráticos que ponen todo el sistema al servicio de las dictaduras.

Hay que recordar que Lula es el fundador del Foro de Sao Paulo para sostener el castrismo y darle soporte a la dictadura Cubana. Lula con el soporte desde el Brasil, Chávez con el dinero de Venezuela y Fidel Castro con todo el Know-How criminoso construyen la plataforma de Socialismo del Siglo XXI.

Lula pone al Brasil en la ejecución de la política exterior del castrochavismo, busca la polarización mundial que desapareció con la Unión Soviética.

Hay que recordar que Lula formó grupos subversivos junto a Dilma Rousseff en la década de los 70-80. Lula en su periodo institucionalizó la esclavitud de médicos cubanos.

Hoy Lula pone al Brazil junto a: China que es un país con presos políticos, partido único; Rusia es un país con presos y exiliados políticos, violador de derechos humanos, agresor; Irán es una dictadura teocrática donde cuelgan a la gente que no quiere usar el velo.